Volando a Salta por Jetsmart

En los últimos post del blog les fuimos contando sobre el viaje a Salta. Si siguieron las historias en nuestro Instagram estarán al tanto de todo lo que hicimos. Igual la idea siempre es dejar plasmado todo en el blog así perdura en el tiempo y sirve como material de consulta. Acá vamos a tratar lo que fue nuestro debut volando por Jetsmart.

Estos pasajes fueron comprados en 2019, con la intención de volar en 2020. Pero ya sabemos lo que pasó y quedó el vuelo pendiente. Hicimos una primera reprogramación para hacerlo en noviembre de 2020 pero se volvió a suspender. Finalmente, en aprovechando los feriados de carnaval de febrero de 2021 pudimos volar.

Ahí se puede comprobar si el objeto personal y el equipaje de mano cumplen con las medidas

Afortunadamente todas las reprogramaciones fueron online de manera muy simple y rápida. Cuando compramos el pasaje, Nico no había nacido. Terminamos viajando con él ya de un año y tres meses. Cosas de la pandemia. Por tal motivo, tuvimos que llamar al call center de Jetsmart para agregarlo a la reserva. Para nuestra grata sorpresa, el bebé tiene como franquicia de equipaje además del cochecito o silla para auto, una mochila.

Todo venía bien en la previa. 72 horas antes del vuelo se habilita el check in online. Es importante hacerlo ya que de esta manera obtenemos nuestras tarjetas de embarque, ya sea impresas o directo desde el celular. En caso de no hacerlo nos lo van a cobrar en el aeropuerto. Seguimos todos los pasos y al finalizar nos dio error.

volando jetsmart

En las low cost generalmente los asientos se pagan. En caso que no queramos pagar se asignan aleatoriamente. Nosotros abonamos dos asientos para así ir juntos pero así y todo persistía el error en el check in. Nos solicitaba contactarnos al call center.

Es frustrante cuando la persona que te atiende no entiende lo que le explicás y responde como un robot. Después de varios minutos quiso hacer ella el check in con los datos que le iba proporcionando y efectivamente obtuvo el mismo error. Llegó a decir que los asientos con un infante suelen tener problemas y que lo hable en el aeropuerto a lo que respondí que me iban a cobrar la tarjeta de embarque. Entonces me dijo que para evitar eso debía cambiar a uno de los pasajeros a otro asiento (nunca entenderé porque) así le validaba el check in.

Fueron minutos de discusiones diciéndole que pagué los asientos para ir todos juntos pero así y todo no podría usarlos. Alegando problemas de sistema (que no ocurren cuando uno paga los asientos, sino después), no tuve más remedio que aceptar el cambio.

volando jetsmart

Ya en el aeropuerto de Ezeiza, la fila era muy larga. Había tres vuelos en el lapso de una hora y media pero solo dos empleados en mostrador. A favor de ellos hay que decir que no paraban un segundo de trabajar y resolver los inconvenientes que surgían. Llegamos a ver varias discusiones, no sabemos los motivos. Finalmente cuando fue nuestro turno, al explicarle lo ocurrido y que queríamos ir juntos, nos solicitaron que lo hablemos en la puerta antes de embarcar.

Cuando mostramos nuestras tarjetas de embarque en la puerta, comentamos lo ocurrido y nos pidieron que lo hablemos con los TCP. Obviamente los TCP mucho más que apelar a la buena voluntad de los pasajeros no pueden hacer. Nos informaron que una vez terminado el embarque intentarían juntarnos. No hizo falta porque finalmente el asiento al lado de Dani estaba libre así que nos terminamos ubicando juntos.

volando jetsmart

Bastante desprolijo todo el asunto pero desde el sistema. La verdad que todo el personal de Jetsmart se portó muy bien y estaban todo el tiempo tratando de solucionar los problemas que había. A la vuelta nos ocurrió lo mismo, esta vez no compramos los asientos para no tirar la plata. Quedamos separados pero una pasajera amablemente nos cambió el lugar.

Una vez que el avión toma altura crucero se procede con la venta de productos a bordo. La carta física ya no está disponible, pero se puede escanear un código QR en el asiento. Se hace antes del despegue ya que luego no hay servicio de internet. El vuelo de ida fue a las 7:30 así que compramos un café con leche y un capuccino, pagamos $260 en total. Había también combos con alfajores y sándwiches.

Finalmente, un dato importante: en los vuelos a Salta, Jujuy, La Rioja y Catamarca la PSA (Policía de Seguridad Aeroportuaria) solicita una documentación específica si viaja un menor. En nuestro caso que íbamos ambos padres con un bebé piden presentar el documento de identidad de las personas que viajan y partida de nacimiento o libreta de matrimonio a los efectos de acreditar la filiación. Llevamos a pasear la partida de nacimiento ya que nadie la solicitó a la ida ni a la vuelta.

Es absurdo debido que en los documentos nuevos está especificado quienes son los padres. Llevar un papel tan importante como la partida de nacimiento en vano realmente es algo que no tiene sentido. Al menos a la vuelta nos pidieron por primera vez en la vida la app Cuidar con el Certificado Verano, tanto personal del aeropuerto de Salta como en el mostrador de Jetsmart.

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